viernes, 10 de septiembre de 2010
 
 
Una noche en el Zaláte (Parte1 de 7) PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Lázaro Del Río   
miércoles, 03 de marzo de 2010
 

Haciendo uso de esta valiosa herramienta que amablemente la página de internet de nuestro pueblo, la página Paxacu.com.mx nos ofrece para comunicarnos, en este caso mediante el insustituible conducto que es la escritura, como pajacuarense que soy, me tomo la libertad de enviar esta anécdota acaecida hace ya mucho tiempo.  La finalidad es compartirla con gente oriunda de esta región y también, desde luego con público que no nació en nuestro pueblo pero que igual, visita la pagina y cultiva el indispensable arte de leer.  A mí escrito decidí titularlo “Una noche en el Zalate” como reconocimiento a la nobleza de aquel veterano y místico roble que sin exigir nada a cambio, estuvo allí; al costado de la carretera por muchos años, como un símbolo inequívoco de los pajacuarenses.
Otra razón del singular titulo es  porque el clímax de lo acontecido aquella noche se desarrolló en las inmediaciones de aquel famoso árbol que de día invitaba a descansar bajo la sombra de su espeso follaje, pero de noche, era preferible evitar pasar bajo sus ramas especialmente en noches oscuras acompañadas de lluvia y el único medio de recorrer distancia era caminar. 

A continuación doy paso a la crónica de lo vivido por el autor esa noche de Cuando yo era un niño, hace ya algunas décadas, por supuesto.

Lázaro del Rio

Predominantemente en tardes de invierno, en torno al calor que despedían las brazas del fogón que usaba mi abuela  para cocinar, luego de habernos invitado un jarro de chocolate caliente o canela acompañando la bebida con galletas, gorditas de trigo o alguna pieza de pan, mis hermanos y algunas veces amigos que nos acompañaban, apretujados unos a otros, expectantes, esperábamos con ansias que comenzara el relato que invariablemente mi solicitada abuela tenía después de la merienda.  Anécdotas que a nosotros, nos ponían los cabellos de punta y nos alteraban los nervios. Nítidamente recuerdo:  cuentos regionales o locales, historias, leyendas, crónicas, fabulas y mitos que de acuerdo a lo escuchado o vivido por mi mamá Josefa desde que era pequeña o trasmitido a ella también por sus padres o parientes, era descrito “exactamente” como el hecho había ocurrido.

 

Las narraciones abarcaban desde aparecidos que se presentaban con el propósito de revelar donde habían enterrado dineros antes de morir, almas en pena que hacían acto de presencia en dos localidades al mismo tiempo, la monja que iba a las norias por agua, el ermitaño que regresaba de ultratumba para vengarse de quien lo había matado para robarlo en una noche de fiesta, el niño que gemía pidiendo ayuda, las brujas que se trasformaban unas veces en búhos, otras en zopilotes, la mujer que se desplazaba sin tocar el suelo,  colgados, fantasmas, decapitados, espectros, los duendes malignos que cuidaban las riquezas del Cerro de la Estrella, el gigantesco gato negro, caballos con tres patas, perros descomunales con dos cabezas y ojos rojos incluyendo los ya clásicos y trillados Mano Peluda, Juan Toscano y La Llorona.

 

Después de escuchar una historia de esta clase, donde los personajes aludidos habitaban las calles solitarias, fantasmas que por las noches se apoderaban de los caminos y veredas de las poblaciones, mi querida abuela tenia que “encaminarnos” a nuestra casa pues ella vivía en la calle Cinco de Mayo, rumbo a la alameda municipal y nosotros en la avenida que partía al pueblo en dos, la José Mora y del Río, en el cruce con la calle Cuahutemoc.

 

El tiempo pasó mas rápido de lo que yo hubiera pretendido, la mamá de mi madre fue llamada a cuentas por el creador y todo quedó en memorias acumuladas que nunca o casi nunca externe o compartí con nadie pues carezco de habilidad para relatarlas.  Sin embargo, debo admitir que la razón más poderosa es que conforme trascurrieron los años, deje de creer en cosas extraordinarias.  Lo consideraba absurdo, ya estos relatos no ocasionaban en mí aquella sensación de miedo.  Una vez que fui joven, (sin intentar hacer alarde de valiente) por las noches recorrí la carretera de Venustiano Carranza, la brecha de cumuatillo, el camino de Tecomatán, de La Luz, El Paracho, El Fortín, La Higuera, San Gregorio y pueblo Viejo todo provocado por el deseo de visitar los domingos a las jóvenes que vivían en estos pueblos.  Mis amigos y yo, llegábamos a los mencionados pueblos en camión pasajero o en “aventones”. El regreso, casi siempre lo hacíamos caminando pues volvíamos a nuestro Pajacuarán tarde, ya muy avanzada la noche y nadie contaba con un vehiculo.  Nunca presencié nada anormal ni estando en grupo ni a solas.  Jamás sentí la presencia de algún ser extraño, no me preocupaba por aparecidos en las noches, incluso ni siquiera si la lluvia me sorprendía a mitad del camino.  Miedo, ¿A qué? A nada, sólo a los perros que custodiaban algunas fincas cerca de los caminos por los que tenía que transitar.

 

                                                                                                 
     
                                                                                                                     Continuará...


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Comentarios
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feli - FELICIDADES Registered | 2010-03-03 14:42:44
HOLA LAZARO YA LEEI TU RELATO MUY BUENOS RECUERDOS ME GUSTAN SALUDOS LICHA
Gustavo Avalos - Recordando Viejos tiempos. Registered | 2010-03-03 21:03:32
Antes que escribas algo te dire que yo lo vivi de madrugada,por el año de 1960 como a las 5 de la mañana de un frio invierno, al intentar pasar bajo la sombra de este arbol, ni el burro ni el perro quisieron hacerlo, tuve que rodear un buen trecho por las cercas de pidra de los terrenos cercanos, esperare tu relato para compararlo con mi experiencia. Buana idea poner estos relatos... Cuando termines este cuento, inicia otro de los tantos que existen en el pueblo,
yahoo - muy bueno Registered | 2010-03-03 21:31:35
felicidades...tienes el don de escritor nos as recordado a muchos estas exelentes historias las tengo q aser mias como buen pajacuarense como no saberlas. Xfabor no tardes en continuar.
Miguel - Recordar es Vivir Registered | 2010-03-03 23:42:50
Un saludo a mi amigo Lazaro y a la ves le agradezco por hacerme recordar cuantas veces pase por ese lugar ya noche,algunas veces solo y otras acompanado,pues cuando teniamos las chivas en El Rodeo ,pequeno ejido que pertenece a la Savila,cada ano por los meses de Marzo y Abril debido a que la siembra del garbanzo era mas aventajado en ese lugar que en Pajacuaran, soliamos llevar las chivas a dar garbanzo en ese ejido,asi es que cuando no nos quedabamos a dormir con las chivas en El Rodeo bajavamos por un caminito que bajava casi derecho a Pueblo Viejo, estaba un poco dificil de camira por ese camino pero habia juventud asi es que no era ningun problema, ahora me cuesta trabajo caminar hasta por lo parejo,bueno el caso es que seguido pasaba por El Zalate, algunas veces a pie y otras en el burro, y aunque siempre tenia miedo nunca vi nada ,bueno ya en otra ocacion les contare mi mas grande experiencia cruzando ese camino de El Zalate.
Saludos una ves mas y felicidades amigo Lazaro,es un orgullo tener amigos como tu.
Arenita - Bien... muy bien. Registered | 2010-03-04 18:20:35
Buena narrativa. Ahora date prisa, para seguir leyendo!!!
Gallegos Martha - muchos recuerdos Registered | 2010-03-05 20:24:55
hay Lazaro apurate a escribir el resto del relato nos tienes en suspenso,felicidades y saludos a la familia
isfaal - bellos recuerdos Registered | 2010-03-06 15:37:22
Lazaro muy linda historias del zalate eso nos hace recordar a todos los haya por los anos 70 y comienzos de los 80 cuando muchos de pajcuaran andabamos noviando con muchachas de San Pedro mas que nada los domingos no veniamos tarde de San Pedro por habia baile y no nos importaba que no vinieramos a pie pero siempre el detalle era cuando se tenia que pasar por el zalate al principio si daba miedo pero eso era nomas la primera vez despues ya como si nada tambien me recuerdo cuando hacia mcho viento como se oia que rechinaban los arboles y el silbidos del viento con las ramas y otro lugar que daba algo de miedo eran donde estan los mangos que parece que ya los quitaron,tambien me r3ecuerdoque el algunas ocasiones llegamos con algunos amigos al zalate con algunas cervezas y ahi no las tomabamos y nunca vimos absolutamente nada,gracias Lazaro por hacermos recordar eso tiempos tan lindos que muchos vivimos tu Amigo y Isaac Fajardo
isfaal - para Gerardo Lopez Magdaleno Registered | 2010-03-06 16:22:25
Por este medio tambien quisiera que por medio de paxacu Gerardo Lopez nos hiciera particepes de las hermosas fotos que tiene de Pajacuaran,antiguo,pj nuevo y pajacuaran y sus tradiciones para que todos los paisanos tengamos la oportunidad de aprecia nuestro pueblo en tiempo de los 70s para atras y de los 80s en adelante,,Quisera agregar que las fotos yo la mire windows live que es el sitio que Gerardo la puso que compartilas y en verdad que ha que agradecer a Gerardo por tan hermosas fotos ojala las pongas en paxacu para que todos apreciemos tu trabajo y tu arte que tan desinteramente nos provees a todos los paisanos que al igual que Lazaro nos traes lindos recuerdos de los tiempos pasados su amigo Isaac
Ceremonio - Saludos Author | 2010-03-07 12:18:51
Isaac, que bueno que ya te uniste a este nuevo medio de comunicación,y que bueno que dices de las fotos ahi han estado para toda nuestra gente,nada mas entren a vinculos y ahi encuentra fotosocial que asi nos denominamos en este espacio,donde encontraran infinidad de fotos.
CReo que me sali un poco, pero es que me da gusto que me saluden viejos amigos,tambien quierio felicitar a nuestro amigo Lazaro del Rio ppor estas tan amenas historiuas que seguro todos hemos vivido,sobre todo los que tuvimos la dicha de conocer y disfrutar de tan hermosos arbol,saludos Lazaro.
reyna - saludos Registered | 2010-03-07 19:36:37
lazaro con este escrito me hiciste recordar cuando mi abuelita nos contaba este tipo de leyendas y el miedo nos hacia subir los pies a la cama por miedo a que la mano peluda nos fuera a halar, caray como extrano a mis abuelos gracias por llevarme a tan gratos recuerdos
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Modificado el ( sábado, 13 de marzo de 2010 )
 
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